El sistema educativo trilingüe basado
en la Estimulación Temprana, ha demostrado
en estos años de funcionamiento su
validez como sistema óptimo para la
enseñanza-aprendizaje de lenguas. El
programa, que funciona en los centros del
Grupo Educativo COAS (en Vizcaya los colegios
Ayalde, Munabe, Haurkabi y Umedi , en Guipuzkoa
Erain y Eskibel, y en La Rioja el colegio
Alcaste), se apoya en una metodología
coherente, estructurada para poder desarrollarse
a lo largo de todas las etapas educativas
desde que el niño tiene 1año,
y aprovechar al máximo las potencialidades
de los alumnos.
Este
proyecto se apoya en el hecho demostrado de
que cuando la segunda y sucesivas lenguas
se adquieren a la vez que la primera -en la
primera infancia-, el niño aprende
con facilidad y sin confusiones, y se logra
un multilingüismo equilibrado. Asimismo,
también busca la optimización
de las condiciones que hacen posible el aprendizaje:
comenzando desde muy pequeños, y apoyándose
de forma fundamental en la motivación
del alumno.
Los resultados de esta experiencia pueden
percibirse desde diversas perspectivas. Por
una parte, el aprendizaje se logra a través
del uso y, fundamentalmente, se logra que
el alumno no aprenda traduciendo sino por
medio de la immersión: cada profesora
es una lengua, y allí donde
esté, realice la actividad que realice,
utilizará siempre y sólo esa
lengua. El desarrollo de las distintas competencias
comunicativas va mucho más allá
del desarrollo de la competencia lingüística.
Esta misma dinámica o metodología,
se traslada y abarca toda la etapa de Educación
Primaria, donde se mantiene el objetivo de
aprender a través de los distintos
contenidos curriculares, y se pretende dar
un giro a la metodología tradicional
de enseñanza de lenguas. Creemos que
en un plurilingüismo real y funcional
todas las lenguas deben de ser operacionales
y tener la misma categoría.
El objetivo que mueve todo el Proyecto es
la Comunicación: alumnos capaces de
comprender y hacerse comprender. Capaces de
acercarse a otras culturas, a otros modos
de pensar. Conocer varias lenguas y culturas
facilita el desarrollo de un talante positivo
e integrador, de respeto, de tolerancia y
colaboración, que procuramos fomentar
en nuestros colegios, y que figuran por lo
tanto como Áreas Transversales en nuestro
Proyecto Curricular.
Desde que nace hasta que cumple aproximadamente
los ocho años, el desarrollo del
niño
se enfoca de forma natural y fundamental a
poner en marcha todos los sistemas que le
permiten establecer contacto con el mundo
exterior, integrar la información que
recibe, ordenarla y elaborar una respuesta
adaptativa. En este proceso, que el niño
emprende instintivamente, el lenguaje constituye
un elemento de básica importancia,
ya que vehiculiza la comunicación con
el entorno.
Nuestro Proyecto se apoya además, y
de forma fundamental, en la motivación,
puesto que muchos de los problemas que surgen
en este proceso de desarrollo infantil tienen
una base emocional, afectiva, psicológica,
pedagógica o de metodología
de aprendizaje.
En
este programa, es fundamental que las actividades
se desarrollen en un ambiente lúdico
y distendido, que permita a los alumnos implicarse
más en el aprendizaje. El juego contribuye
a crear situaciones reales en clase, respetando
la autenticidad de la comunicación
que se da en el juego y posibilitando un aspecto
capital del aprendizaje: la comunicación
oral y la expresión libre.
Hasta que el niño alcanza la edad
de 10 u 11 años, el juego puede emplearse
como un útil sistema de aprendizaje,
por diversos motivos:
A todos los niños les encanta jugar:
el juego constituye parte de sí mismos,
y no poseen el sentido del ridículo.
Por ello, para conseguir un aprendizaje natural
y espontáneo, deberemos recurrir al
juego.
El juego constituye un puente directo entre
el profesor y el alumno. El profesor se implica
en él como uno más, logrando
una interacción más significativa
de todos, e impartiendo la enseñanza
de la lengua sin la rigidez de un libro de
texto.
El niño aprende disfrutando, y esto
es lo que le permite consolidar las estructuras
lingüísticas que aparecen en el
juego.
El juego colectivo es de utilidad para configurar
la propia personalidad del niño, puesto
que en ellos se fomenta el espíritu
de cooperación, la participación
en una actividad común, el saber respetar
las reglas del juego, saber ganar y perder,
etc.
Este proyecto educativo es fruto del trabajo,
estudio y experiencia de expertos educadores,
y se fundamenta en las conclusiones de rigurosos
estudios realizados, entre otros, por los
siguientes autores: K. Titone, J. Duverger,
Cummins, y J. Arnau.